Hábitos saludables alimenticios.

13.02.2017

¿Eres realmente consciente de cómo afecta a tu organismo cada alimento que ingieres a diario? ¿Alguna vez te has preguntado por qué no consigues perder peso? o ¿Por qué te despiertas muy cansado después de 8h de sueño? A continuación os dejamos con unas claves para tener conciencia sobre los alimentos que tomamos y cómo los tomamos, para así desarrollar hábitos saludables alimenticios que nos hagan tener una vida plena, llena de energía y lejos de la enfermedad. Estos consejos han sido extraídos del best seller de Tony Robbins "Poder sin límites".


CLAVE NÚMERO 1. El poder de la respiración.

El fundamento de la salud es la buena circulación de la sangre, ya que éste es el sistema que transporta el oxígeno y los nutrientes a todas las células de su cuerpo. El que goza de una buena circulación tiene asegurada una vida larga y saludable. Estamos hablando de un medio que es el torrente sanguíneo ¿Cuál es el órgano de mando que controla ese sistema? La respiración. Con ella oxigenamos el organismo y estimulamos los procesos eléctricos de todas y cada una de las células. La respiración no sirve únicamente para oxigenar las células, así mismo controla el caudal del fluido linfático que contiene los glóbulos blancos protectores del organismo ¿Qué es el sistema linfático? Todas las células están rodeadas de linfa, líquido del cual contiene nuestro organismo cuatro veces más que sangre. He ahí cómo funciona dicho sistema: la sangre impulsada por el corazón recorre las arterias hasta llegar a los vasos más finos y porosos, los capilares. La sangre, lleva hasta éstos el oxígeno y los nutrientes, que se difunden luego en el líquido linfático que rodea las células. Como éstas tienen una especie de inteligencia o afinidad hacia lo que necesitan, toman el oxígeno y los nutrientes necesarios para su buen funcionamiento y luego expulsan las toxinas, parte de las cuales retorna a los capilares. Pero la mayor parte de las células muertas, las proteínas de la sangre y otros materiales tóxicos han de ser evacuados por el sistema linfático, y este está activado por la respiración profunda.

Las células del cuerpo necesitan del sistema linfático, ya que sólo éste permite drenar los importantes volúmenes de toxinas y deshechos del metabolismo que impiden la oxigenación. La linfa, pasa por los ganglios, donde las células muertas y todos los demás productos tóxicos, excepto las proteínas de la sangre, son neutralizados y destruidos. La importancia del sistema linfático es tal, que si se paralizase el mismo durante 24h, el ser humano moriría consecuencia de la retención de proteínas y de la acumulación de fluido alrededor de las células.

El torrente sanguíneo funciona con la ayuda de una bomba, que es el corazón. En cambio, el sistema linfático no encuentra nada parecido. La linfa sólo se desplaza gracias a la respiración profunda y al movimiento muscular. .

Manera más eficaz de respirar para limpiar su sistema: Hay que mantener el siguiente ritmo: 1-4-2 que funciona de la siguiente manera: un tiempo de inspiración, 4 tiempos de retención y 2 tiempos de expiración. Por ejemplo, inspire hondo, con el abdomen a través de la nariz y contando hasta 7. Retenga el aliento durante un período 4 veces más largo, es decir 7x 4= 28. Expire luego poco a poco y por la boca, hasta contar 2 veces el tiempo de inspiración, es decir 7x2 =14. El ritmo nunca debe ser forzado; usted mismo verá cómo aumenta la cifra a medida que desarrolle su capacidad pulmonar. Practique esas 10 respiraciones profundas 3 veces al día y experimentará una mejor sensación de salud.

El otro elemento esencial para una respiración saludable es la práctica diaria de ejercicios aeróbicos, correr (aunque es un poco fatigante), nadar (es excelente) o uno de los mejores ejercicios es el salto en cama elástica.


CLAVE NÚMERO 2. Comer alimentos abundantes en agua.

El 70% de la superficie de nuestro planeta está cubierta de agua. El 80% de nuestro organismo está constituido por agua. ¿Qué le parece que debería contener su dieta principalmente? Convendría controlar que su diete esté formada por un 70% de alimentos ricos en agua. Es decir, frutas frescas o verduras o zumo recién exprimido.

Algunos recomiendan beber de 8 a 12 vasos de agua diarios para drenar el sistema. ¿Sabe usted que eso es una barbaridad? En primer lugar, el agua que bebemos no vale gran cosa. La que bebe usted seguramente contiene cloro, flúor, y minerales diversos y otras sustancias tóxicas, el sistema no se limpia inundándolo. La cantidad de agua que uno bebe debe dictarla su sed (beber sólo cuando usted tenga sed, nunca beber por beber).

En vez de inundar su sistema para tratar de purificarlo, basta con comer alimentos naturales abundantes en agua. Sólo hay 3 clases de alimentos de ese tipo en el mundo: la fruta, la verdura y las legumbres. Ellas le suministrarán agua en abundancia, esa sustancia purificadora. Las personas que siguen una dieta con baja proporción de agua tienen casi asegurado el mal funcionamiento de su organismo.

Por medio de la dieta, usted debe ayudar a su cuerpo en ese proceso de limpieza, en vez de sobrecargarlo de alimentos indigestos. La acumulación de productos de deshecho abre el camino a la enfermedad. Una manera de lograr que el torrente sanguíneo y el organismo se liberen de deshechos y toxinas es reducir la ingesta de alimentos que sobrecargan los órganos encargados de la eliminación. La otra manera consiste en suministrar agua suficiente para que el sistema pueda diluir más fácilmente dichos productos y así eliminarlos.

¿Por qué son las enfermedades de corazón la principal causa de mortalidad? ¿A qué se debe que hombres de 40 años doblen las rodillas y caigan muertos en medio de una pista de tenis? Uno de los motivos puede ser que se hayan pasado toda la vida intoxicándose a sí mismo. Recuerde que su calidad de la vida depende de la calidad de vida celular. Si la circulación sanguínea va cargada de productos de deshecho, la vida celular se desarrolla en un ambiente nada favorable; no es la bioquímica sobre la cual un individuo debería fundamentar una vida emocional equilibrada. ¿qué tanto por ciento de la dieta de usted consta de alimentos ricos en agua? Si hiciera una lista de todo lo que comió la semana pasada ¿qué porcentaje correspondería a los alimentos abundantes en agua? ¿el 70%? Lo dudo, ¿El 50%, el 25%, el 15%? Por lo general resulta que la mayoría de las personas comen entre un 15-20% de alimentos ricos en agua, incluso esa proporción es superior a la media de la población en general. Permítame decirle una cosa: el 15% equivale al suicidio. Si no lo cree, repase las estadísticas del cáncer y las enfermedades del corazón. Entérese luego de cuales son los alimentos recomendados por los organismos especializados en temas de salud, y de cuál es el contenido en agua de dichos alimentos. Ahora bien, ¿cómo puede uno estar seguro de que su dieta consta de alimentos ricos en agua en un 70%? Muy fácil. A partir de hoy tome una ensalada en todas las comidas. Que el postre conste exclusivamente de fruta y prescinda de dulces y caramelos. Notará la diferencia cuando vea que su cuerpo funciona con más eficacia y usted se sienta tan estupendo como es en realidad.


CLAVE NÚMERO 3. El principio de la combinación eficaz de los alimentos.

Los diferentes tipos de alimentos requieren una composición diferente de jugos digestivos, y se producen casos de incompatibilidad.

¿Suele usted comer carne con patatas, por ejemplo? ¿o el queso con pan, o la leche con cereales, o el pescado con arroz? ¿Qué le parecería si yo le dijera que estas combinaciones son totalmente destructivas para su sistema interno y le roban energía? Probablemente pensará que todo lo dicho antes parece bastante sensato. Permita que le explique porque son destructivas esas combinaciones y como puede usted ahorrar grandes cantidades de energía que tal vez haya desperdiciado hasta ahora. Los diferentes tipos de alimentos se digieren de diferente manera. Los alimentos ricos en almidón (arroz, pan, patatas, etc) requieren un medio digestivo alcalino. Los alimentos proteínicos (carne, leche y derivados, frutos secos y semillas, pescado...) necesitan para su digestión un medio ácido: pepsina y ácido clorhídrico.

La química dice que dos medios contrarios (el ácido y el alcalino) no pueden subsistir al mismo tiempo ya que, se neutralizan entre sí. Si se ingiere una proteína junto con un almidón, la digestión resulta perjudicada o se paraliza por completo. Los alimentos sin digerir se convierten en terreno de cultivo para las bacterias, que producen su fermentación y descomposición lo cual se manifiesta en forma de desórdenes digestivos y gases.

Las combinaciones incompatibles nos roban energía, y todo lo que produce una pérdida de energía lleva posiblemente una enfermedad. Se crea un exceso de ácidos, lo cual espesa la sangre y dificulta la circulación, privando de oxígeno al organismo.

Una manera muy sencilla de combinar los alimentos en cada comida, tome sólo un alimento concentrado. ¿Cuáles son los alimentos concentrados? Todos los que tienen escaso contenido de agua. La carne por ejemplo es un concentrado, mientras que la Sandía es abundante en agua. Algunos no quieren limitar sus hábitos de comer concentrados: a esos les diré lo que deben hacer como mínimo, que es no tomar carbohidratos - almidón- y proteínas en la misma comida. No coma esa carne con patatas. Si le parece que no puede prescindir de ninguna de las dos cosas, tome lo uno durante el almuerzo y lo otro durante la cena. Uno puede entrar en el mejor restaurante del mundo y decir: Tomaré el bistec sin patatas fritas y póngame una ensalada variada y algo de verdura hervida. En esto no hay ningún problema: las proteínas pueden combinarse con ensalada y verdura, porque estos son alimentos ricos en agua. También podría pedir las patatas con la verdura, pero sin el bistec, nadie dirá que se queda con hambre después de una cena así.

¿Se levanta usted cansado por las mañanas, incluso después de haber dormido 8h horas? ¿Sabe por qué? Mientras usted duerme, su organismo hace horas extra para acabar de digerir las combinaciones incompatibles que usted ha embutido en el estómago. Para muchas personas, la digestión consume más energía que casi todo lo demás. Cuando la combinación de alimentos presente en el aparato digestivo, es inapropiada, se puede necesitar entre 8, 10, 12, 14 o incluso más horas para digerirla, en cambio si se combina adecuadamente los alimentos el organismo puede realizar su trabajo con más eficacia y la digestión dura unas 3 o 4 horas, de manera que no se desperdicia energía en el proceso.


CLAVE NÚMERO 4. Ley del consumo controlado.

¿Qué es la ley del consumo controlado? ¿Le gusta a usted comer? A mi también. ¿Quiere saber cómo podría comer más? Muy fácil, coma menos, de esta manera vivirá más años y comerá más en total.

Si desea comer grandes cantidades de alimentos, puede hacerlo. Pero que sean alimentos ricos en agua. Uno puede comer una cantidad de ensalada mucho mayor que de carne y seguir vibrando en la vitalidad de la salud.


CLAVE NÚMERO 5. El principio del consumo eficaz de fruta.

La fruta es el alimento más perfecto, el que consume menos energía durante la digestión, y el que, a cambio, beneficia más el organismo. El único nutriente que consume el funcionamiento del cerebro es la glucosa, la fruta contiene principalmente fructosa, que se convierte fácilmente en glucosa, y un 90 o 95 % de agua. Lo que significa que limpia y alimenta al mismo tiempo, que es el objetivo primordial.

La única dificultad con la fruta es que la mayoría de las personas no saben cómo tomarla, de manera que el organismo aproveche al máximo sus nutrientes. La fruta siempre debe comerse en ayunas. ¿por qué? El motivo es que la fruta no se digiera primeramente en el estómago, sino en el intestino delgado. Conviene que pase por el estómago en cuestión de minutos para liberar sus azúcares cuanto antes en el intestino, pero si el estómago tiene carne o féculas, la fruta queda atrapada allí y empieza a fermentar. Es lo que ocurre cuando uno toma fruta como postre después de una gran comida. Para tomarla correctamente, la fruta debe ingerirse siempre en ayunas.

La mejor fruta es la fresca, o el zumo recién exprimido.

La fruta contiene bioflavinas que evita el espesamiento de la sangre y las adherencias de las arterias. Además, vigorizan los capilares y ya se sabe que la ruptura de los capilares es causa frecuente de hemorragias internas y ataques cardíacos.


CLAVE NÚMERO 6. El mito de las proteínas.

Para la salud es vital acabar con el mito de las proteínas. Nunca se dijo mentira más grande que esa que el ser humano necesita una dieta rica en proteínas para conservar la salud y un bienestar óptimo.

Usted ya sabe, sin duda, si toma poca o muchas proteínas a diferencia de lo que ocurre con otros nutrientes. ¿Cómo es eso? Algunos creen que la necesitan para aumentar su resistencia física; otros para disponer de más energía; otros están convencidos de que refuerza los huesos. En cada uno de estos tres casos, el efecto de un exceso de proteínas es exactamente el contrario. Vamos a buscar un criterio acerca de cuantas proteínas necesita exactamente el ser humano. ¿Cuándo tenemos más necesidad de proteínas? Sin duda durante la infancia. La madre naturaleza suministra un alimento, la leche materna, que le proporciona al niño todo lo que le hace falta. A ver si adivina cuantas proteínas contiene la leche materna. ¿un 50, 25, 10%? Demasiado. En la leche de la madre, el recién nacido encuentra un 2,38% de proteínas, que se reduce a un 1,2 - 1,6% 6 meses más tarde. Eso es todo. Así que, ¿De dónde ha salido la idea de que el organismo humano necesita grandes cantidades de proteína?

En realidad, nadie sabe exactamente cuántas proteínas necesitamos. En primer lugar, un exceso de proteína supone un sobreesfuerzo para el aparato urinario y produce fatiga. Veamos en primer lugar eso de que suministran energía, ¿De dónde saca su energía el organismo? De la glucosa, que extrae de las frutas, las verduras y legumbres. Luego se consume almidón de las féculas y luego las grasas. Las proteínas no intervienen para nada en el consumo energético. Así que adiós a esa parte del mito de que producen energía. ¿Y aquello de que las proteínas sirven para adquirir resistencia física? Un error. El exceso de proteínas le suministra en el cuerpo un exceso de nitrógeno. Lo cual produce la fatiga. Los adeptos del culturismo, que se atiborran de proteínas, no destacan precisamente por su fondo físico, se fatigan enseguida. En cuanto que las proteínas refuerzan los huesos, conviene subrayar que se ha establecido una relación entre el consumo excesivo de proteínas y la osteoporosis, es decir, el reblandecimiento y debilitamiento de los huesos.

Podrían citarse miles de razones por las cuales el consumo de carne, como principal fuente de proteínas, es una de las peores equivocaciones en que se pueda caer. Por ejemplo, uno de los subproductos de la asimilación de las proteínas es el amoníaco. Centrémonos en dos puntos en particular. El primero, que la carne contiene niveles elevados de ácido úrico. El ácido úrico es uno de los productos de deshecho resultante de la actividad celular y que el organismo debe eliminar. Los riñones, extraen el ácido úrico del torrente sanguíneo y lo envían a la vejiga como componente de la orina. Si no se eliminase de la sangre, el ácido úrico, por el exceso se acumularía en los tejidos del organismo produciendo la gota o los cálculos de vejiga (por no hablar de lo que puede pasarle a los riñones mismos). Los enfermos de leucemia suelen presentar niveles muy altos de ácido úrico en sangre. Una ración normal de carne contiene 1g de ácido úrico. El organismo no puede eliminar más de unos 600mg de ácido úrico al día. Por otra parte, ¿Sabe usted qué es lo que le da el sabor a la carne? Pues es el ácido úrico de ese animal muerto que está usted consumiendo. Si no lo cree, puede probar a comer carne Kosber (de reses sacrificadas con arreglo al rito judío) sin los condimentos que se le añaden habitualmente: al desangrar la carne se elimina la mayor parte de ácido úrico y la carne queda insípida.