Casos clínicos: Neuralgia del trigémino.

21.06.2017

Hoy os traemos un caso clínico de una paciente que vino a Clínica Olmo Angel Van Deyzen Valencia a causa de una neuralgia del trigémino.

Paciente de  20 años, acudió a nuestra clínica a causa de un dolor facial bilaterial que padecía desde hacía 6 meses, además de migrañas, pérdida auditiva en el oído derecho y Neuralgia de Arnold. Ella nos comentó que en los dos últimos meses se había agravado considerablemente su sintomatología, afectando sobre todo a su estado anímico, ya que se sentía impotente cada vez que padecía los episodios más fuertes de dolor. Saray había probado diversos tratamientos además de los fármacos correspondientes a su dolencia. La paciente se sentía muy deprimida e incomprendida, ya que los médicos atribuían su dolencia a un origen psicológico.

Durante la exploración clínica, nos llamó mucho la atención hiperestesia en territorio de las ramas II y III del trigémino derecho e izquierdo. Además la paciente tenía los terceros molares superiores retenidos. Le tratamos las tres ramas del nervio afectado, además del ganglio de Gasser y los nervios occipital mayor y menor.

A la semana siguiente volvimos a valorar a la paciente. Ella nos comunicó muy sorprendida que el 90% de su dolor (síntomas) habían desaparecido y que se encontraba muy feliz. Le explicamos la causa de sus patologías y le recomendamos acudir a su odontólogo para que le realizara el estudio correspondiente y la extracción de dichos molares.

Cabe mencionar que cuando hay terceros molares incluídos el espacio retromolar está comprometido, irritando el nervio trigémino, o causando dolor cervical además de muchas otras patologías a distancia. Cualquier pieza dental tiene una repercusión dentro del cuerpo humano. Ello sucede porque todo el organismo está conectado eléctricamente a través del sistema nervioso vegetativo, integrador de todos los sistemas. De este modo, cualquier cosa que pase en una parte del cuerpo, repercutirá en otra. Tratemos al cuerpo humano como un todo y no como un sistema individual. Cada una de las partes de nuestro cuerpo y ser están relacionadas entre sí, debido a que mente, órganos y tejidos están conectados a una misma red nerviosa. El sistema nervioso vegetativo regula las funciones de órganos y tejidos, intégrandolos y manteniendolos en su máximo equilibrio posible.

Cualquier irritación sobre esa red nerviosa (cicatrices, infecciones, intervenciones quirúrgicas, estrés emocional...) puede alterar el neurovegetativo y así aparecer síntomas diversos en cualquier zona del cuerpo. La Terapia Neural va en busca de la causa de cualquier patología o enfermedad.