Caso clínico: Neuralgia de trigémino.

03.04.2017

A continuación damos paso a una nueva serie de artículos donde veremos en profundidad casos clínicos, de patologías especiales que se han llevado a cabo en Clínica Olmo Angel Van Deyzen Valencia y con resultados excelentes.

Caso clínico: Neuralgia del Trigémino.

 Una paciente de 20 años de edad, acude a Clínica Olmo Angel Van Deyzen Valencia, con un dolor facial bilateral que padecía desde hace 6 meses, además de sufrir de migrañas y pérdida auditiva en oído derecho y neuralgia de Arnold. En los últimos dos meses se ha agravado considerablemente la sintomatología, afectando anímicamente a la paciente debido a la incapacidad producida por los episodios más fuertes de dolor. Ha probado varios tratamientos además de los fármacos correspondientes. La paciente de tan sólo 20 años está bastante deprimida por los pocos avances encontrados, y sufrir asiduamente comentarios donde se le dice que todos sus dolores son psicológicos.

En la exploración clínica nos llamó la atención hiperestesia en territorio de las ramas II y III del trigémino derecho e izquierdo, además de los terceros molares superiores retenidos. Nuestro diagnóstico fue una neuralgia del trigémino provocada por los terceros molares superiores retenidos. Le tratamos las tres ramas del nervio afectado, el ganglio de Gasser, además de los nervios occipital mayor y menor con terapia neural.

A la semana siguiente volvemos a valorar a la paciente y nos comunica que el 90% de sus síntomas han desaparecido y se encuentra muy feliz. Por lo que con dos únicas sesiones (sobre todo con mayor énfasis en la primera) la paciente ya había mejorado casi por completo. Le explicamos la causa de sus síntomas y que ya puede llamar a su odontólogo para que le haga el estudio correspondiente y la extracción de dichos molares. Cuando hay terceros molares incluidos, el espacio retromolar está comprometido, irritando el nervio trigémino, provocando dolor cervical, además de muchas patologías a distancia. Cualquier pieza dental tiene un repercusión en todo el cuerpo, esto sucede porque todo nuestro cuerpo está conectado eléctricamente por el sistema nervioso neurovegetativo, que es el integrador de todos los sistemas. Lo que pasa en una parte del cuerpo repercute en otra, el cuerpo humano es un todo y no un sistema individual.

Todas las partes de nuestro cuerpo y nuestro ser están relacionadas entre sí, en parte debido a que mente, órganos y tejidos están conectados a una misma red nerviosa. El sistema nervioso neurovegetativo regula las funciones de órganos y tejidos, integrándolos en ese todo y manteniéndolo en su máximo equilibrio posible.

Cualquier irritación sobre esa red nerviosa (cicatrices, infecciones, intervenciones quirúrgicas, estrés emocional...) puede alterar el  sistema neurovegetativo y así aparecer síntomas diversos en cualquier zona de cuerpo. De esta manera vamos directamente  a la causa de cualquier patología o enfermedad.